El convenio alcanzado para la industria e instalaciones de la construcción rige en todo el país desde el 1.º de abril de 2026 hasta el 31 de marzo de 2031. Además de los ajustes salariales, introduce una transformación operativa relevante: la reducción progresiva de la semana laboral.

La clave para la gestión: no se trata solamente de cambiar una cantidad de horas en la liquidación. Horarios, costos, productividad, coordinación de obras y comunicación con el personal deben revisarse con anticipación.

El calendario de reducción

30.08.2027La semana pasa de 44 a 43 horas.
01.05.2028La semana pasa de 43 a 42 horas.
01.05.2029La semana pasa de 42 a 41 horas.
28.01.2030Se completa el proceso con una semana de 40 horas.

El acuerdo prevé alternativas de distribución. La empresa puede aplicar la reducción sobre la jornada del viernes o distribuirla entre los días de la semana, de acuerdo con el régimen definido para cada etapa. Cuando se alcancen las 40 horas, se contemplan diferentes esquemas, entre ellos jornadas de ocho horas de lunes a viernes.

Qué deberían revisar las empresas

  • Configuración de nómina: categorías, horarios y reglas de liquidación aplicables.
  • Planificación operativa: turnos, cronogramas de obra, entregas y coordinación de contratistas.
  • Costos y productividad: impacto de cada etapa sobre presupuestos, márgenes y capacidad operativa.
  • Documentación interna: comunicaciones, registros de horario y acuerdos cuando corresponda.
  • Retroactividades: controlar el cronograma de pago previsto para los ajustes salariales del comienzo del convenio.

Una oportunidad para anticiparse

La primera reducción comienza en agosto de 2027, pero su impacto puede proyectarse desde ahora. Incluirla en presupuestos de largo plazo y analizar alternativas de organización permite llegar a cada etapa con decisiones ya evaluadas.

Contenido informativo general. La aplicación debe analizarse según la actividad, categoría y situación concreta de cada empresa.